Falsificaciones
Todos alguna
vez hemos tenido dieciséis/diecisiete años, edad en la que saboreas la miel de
tus labios, pero aún no la puedes probar. Estas a punto de tener la edad legal
para entrar a las discotecas y, sin embargo, aún no puedes hacerlo. La molestia
se incrementa cuando tus amigos cumplen a principios de año y tú a finales, por
lo que hay un gran lapso que os separa. Lapso al que no guardan respeto y no te
esperan para salir con ellos. Por ese motivo, tienes dos opciones: amargarte en
casa mientras ellos salen deseando estar ahí también, o buscarte las mañas para
entrar con ellos y rezar para que esos pocos meses de diferencia no te amarguen
la noche.
Suponiendo que hayas optado por la segunda opción, se te despliegan tres de las opciones a las que más se recurre para entrar:
- Entrar con el DNI de un amigo parecido a ti. Es la vieja confiable, recurso que todos hemos usado en alguna ocasión y que no defrauda. Basta con que busques a un individuo similar a ti y te memorices hasta la fecha de caducidad de su documento de identidad. (En raras ocasiones desconfían de que no seas tu y te piden recitar todos tus datos, pero mejor prevenir que curar).
- Entrar con una denuncia falsa. Existen personas (más de las que crees) que se dedican única y exclusivamente a falsificar denuncias de pérdidas del DNI, contando incluso con el sello de la policía. Eso sí, su trabajo requiere un coste. Basta con que vayas a la puerta del local que quieres visitar y enseñes esta fotocopia en lugar del DNI, alegando que has perdido este.
- Manualidades sobre el DNI. Personalmente nunca he empleado esta técnica, pero conozco gente que sí y con algunos ha funcionado. Se basa en utilizar típex para tapar el último número del año de tu fecha de nacimiento, eliminar el sobrante y escribir muy delicadamente el nuevo número que te permitirá la entrada a la discoteca. Normalmente, esta técnica funciona cuando el de seguridad revisa los DNI con prisa, pero para eso, pídeselo a un amigo.
Comentarios
Publicar un comentario