Robos y pérdidas varias
Es muy afortunada la persona a la que nunca le han robado de fiesta y también lo es aquella que nunca ha perdido ninguna de sus pertenencias. Móviles, carteras, documentos de identificación, las llaves de casa… son los objetos más propensos a desaparecer al llegar a casa después de salir.
Para representar esta situación hablaremos de la vivida por
Alba. Estos hechos se llevaron a cabo durante la fiesta de carnaval celebrada
el día dieciocho de febrero en Fabrik. Después de un par de copas puedes perder
la capacidad de estar atenta a la gente de tu alrededor. En el momento en el
que te confías de estar protegida, los maleantes actúan. En este caso, el bolso
de nuestro sujeto fue abierto y su móvil fue extraído de él. Con tanta gente
alrededor, es imposible saber quién ha sido, y en el caso de que lo sepas,
sigue siendo imposible que lo demuestres o que te lo devuelvan.
El menor de los males es que te roben a escondidas, porque
es aún peor que te roben mediante amenazas como le ocurrió a Marta la noche que
salió a celebrar nochebuena. De este testimonio no tenemos muchos detalles,
pues ha preferido no darlos. Sin embargo, nos centramos en la idea principal:
fue un robo con violencia, pues la amenazaron. De este hurto los ladrones se
llevaron su cartera y su teléfono móvil, además de la denuncia que fue puesta a
la mañana siguiente.
Yo soy más propensa a perder mis pertenencias, ya que, si de
por sí soy una persona despistada, bajo los efectos del alcohol empeora la
cosa. He perdido las llaves de mi casa, mi bono transporte, un teléfono y los
papeles que equivalen a las consumiciones dentro de la discoteca (debo admitir
que estas últimas pérdidas son las más dolorosas, pues no hay nada peor que
percatarte de que no vas a poder beberte el último cubata que te quedaba). ¿Y
esto cómo ocurre? Pues bien, tampoco tiene ninguna complicación: estás sentada
en unos sillones descansando y ponen tu canción favorita, lo que te obliga a
levantarte. De la emoción ni si quiera te acuerdas de que tu teléfono se ha
quedado ahí tirado. Otro ejemplo: vas al baño y cuando sacas un clínex de tu
bolso, también se caen los tickets de las consumiciones que te habían dado en
la entrada. Estas situaciones me ocurren de muchas maneras, todas ellas
protagonizadas por la distracción y el despiste que pervive en mi persona.
¿Cómo podemos evitar los robos y las pérdidas?
Para prevenir el robo o la pérdida de tu teléfono:
El mejor consejo que puedo ofrecer es: no cojas tu móvil en
absolutamente toda la noche. Hay una mayor probabilidad de que tu teléfono
desaparezca si estás continuamente trasteando con él, porque de tanto sacarlo y
guardarlo llega un punto en el que no sabes dónde lo dejas. No hay ninguna
necesidad de que utilices tu móvil de fiesta, al fin y al cabo has salido para
disfrutar de la noche, no para estar pegado a una pantalla. El mejor lugar para
protegerlo de hurtos y pérdidas es guardarlo entre tu pantalón/falda y tu piel.
Llevándolo en el bolso, bolsillo trasero... existen muchas posibilidades de
que te lo quiten. Sin embargo, al llevarlo donde te recomiendo, no existe
ningún riesgo de que te lo roben, pues es muy difícil acceder a esta zona sin
que tú te des cuenta.
Para prevenir el robo o pérdida de otros objetos (DNI,
dinero, bono transporte…):
La mejor recomendación que puedo hacer es que no lleves
ningún otro objeto.
Lo que yo suelo hacer, después de tantos malos tragos, es
dejar las llaves de mi casa en el coche del amigo con el que sé que voy a
volver, y el DNI lo guardo en el calzado que lleve, que normalmente son botas o
botines. No supone ninguna molestia y no necesitas nada más para pasar la
noche. Otra opción es guardar tus documentos en la funda del teléfono (y este,
a su vez, guardado entre el pantalón y tu piel) y dejar las llaves de tu casa
escondidas en un lugar que tú consideres seguro de tu zona. Si para ti resulta
más cómodo y seguro llevar tus pertenencias encima, la mejor opción es que
lleves contigo un bolso o riñonera de asa corta que puedas llevar justo debajo
del brazo.
En cualquier caso, el mejor consejo para evitar cualquiera
de estas situaciones es ser precavido e ir con cuidado, ser responsable con tus
pertenencias y con la cantidad de alcohol que ingieres para que este no te
incite a estar despistado. Es fácil pasar una buena noche y regresar a tu casa
con todo lo que has llevado, solo es cuestión de utilizar la cabeza y mantener
la responsabilidad que llevas.
Nos vemos la próxima semana, ¡pensad en qué vais a hacer este finde!
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